Antes de emoción o arrebato, la reacción predominante del público mexicano es siempre de sorpresa, cada vez que se anuncia el concierto de algún artista o se publica el cartel de un festival, aun cuando México, Guadalajara y Monterrey son ya sedes importantes para este tipo de espectáculos. Los promotores descubrieron el negociazo que es traer a un grupo, pero nosotros todavía no estamos acostumbrados a recibirlos en nuestro país. Esa sorpresa, junto con todos esos años de tenernos hambrientos como a los leones en el circo romano, redituaron en un júbilo furioso que se manifiesta en cada presentación. Para la última fecha de Pearl Jam en la capital, de esa legendaria primera visita en 2003, cuando ya habían tocado por más de tres horas y que después de que se encendieran las luces del lugar para que la gente lo desalojara, Eddie Vedder y compañía salieron nuevamente al escenario para interpretar Yellow Ledbetter, sorprendidos por la reacción del público, que forzaba sus límites de entrega.El sábado pasado, durante el Motorokr, Wayne Coyne de los Flaming Lips compartió con los miles de individuos que tenía frente a él, que en repetidas ocasiones sus colegas le habían preguntado que, ¿por qué no habían tocado nunca en México, si era uno de los mejores públicos del mundo? A lo que él respondía: "Ni siquiera sabía que nos querían aquí". Pensar en juntar a los Flaming Lips en un mismo cartel con grupos consolidados como Nine Inch Nails y la reunión de Stone Temple Pilots hubiera sido impensable hace diez años, pero que además lo hicieran con MGMT y The Kooks que están en boga y apenas tienen uno y dos discos respectivamente, es un auténtico logro en este país. Ese sábado me sorprendí como hace mucho tiempo no me ocurría.
Después de consultar los horarios para el festival, como suelo hacer con prácticamente todo, organicé un itinerario de lo que quería ver: llegar para los Kooks, esperar en ese escenario a los Flaming Lips, salir corriendo a ver a MGMT y volver a correr a ver a Stone Temple Pilots, ver un par de canciones de Nine Inch Nails y regresar a mi casa o tratar de conectar una fiesta, si el cansancio me lo permitía. Justo antes de salir para el festival, mientras esperaba a que mi amiga Ana llegara a mi casa para irnos en metro, recibí mi primera sorpresa, un mensaje de facebook de Celeste diciéndome que estaba muy enojada con nuestra situación. Lo que había pasado es que yo acordé con ella hacerme a un lado, dada la vertiginosa rapidez con la que me estaba clavando, siendo que su posición era el exacto punto opuesto. Ella deseaba que fuéramos sólo amigos o "mejores amigos" de ser posible. Quise así explicarle lo mucho que detesto (y lo doloroso que es) establecer este tipo de relaciones con las mujeres que me gustan, por lo que pedí que entendiera que no iba a poder estar tan cerca como lo había estado en los últimos dos meses y pico. Celeste estuvo de acuerdo y ahora estaba enojada, así que contesté a su inesperado mensaje ofreciéndole dejar atrás el posmodernismo con el que habíamos manejado las cosas (todo fue vía messenger y facebook) y vernos en vivo al día siguiente. Habiendo picado el botón de send a mi mensaje, bajé a encontrarme con Ana y a emprender el recorrido hacia el Autódromo.Ya ahí, disfruté el concierto como lo hago con todos los conciertos a los que voy: bailo, brinco, cargo a alguna chica que mida menos del metro sesenta en mis hombros para que pueda ver y tomo cerveza como Homero Simpson. También, pude apreciar que los Kooks no van a llegar a ningún lado, pero son divertidos (además de que fue el único set que vi completo con Ana, que sí es fan). Los Flaming Lips no sonaron nada bien, pero me conmovieron muchísimo; el Foro Sol cantó una versión muy emotiva de "Yoshimi" con sólo un pianito, tipo el de Schroeder de Peanuts, de acompañamiento. MGMT lo vi muy lejos, pero sobretodo, estaba demasiado distraído tratando de enlazar inútilmente mi celular, con el de alguno de los muchos conocidos que también estaban ahí. Después, llegué a la segunda canción de los Stone Temple Pilots y no puedo negar que toda esa nostalgia noventera fluyó por mis venas junto con el alcohol de las ocho cervezas que me había tomado. Bailé más, brinqué más y por fortuna, no tuve que cargar a nadie porque ya estaba con amigos en las gradas. Todo estaba saliendo conforme a mi plan, hasta que salió Nine Inch Nails. A diferencia de lo que había programado, no me pude ir a la segunda canción.
Si Stone Temple Pilots dan un gran concierto de rock, entonces Nine Inch Nails es una pieza de arte. Antes que cualquier otra cosa, quiero reiterar mi escepticismo con respecto a la música de Trent Reznor, que nunca me ha tocado lo suficiente o tal vez, nunca he estado lo suficientemente enojado con el mundo. Sin embargo, su show en vivo es una experiencia sublime en todos los sentidos de la palabra. Es un espectáculo que vale el precio del boleto y hasta sale barato. Es un despliegue de tecnología atada estrechamente con una dirección de arte vanguardista y estética. Todo esto sucede gracias a tres pantallas de leads sensibles al tacto, que proyectan un collage de imágenes cuya capacidad de impactar, conmover y sorprender van in crescendo conforme avanza el setlist. Cada canción está ligada a un mini performance visual de lo más sofisticado, casi hipnótico, dejando a la música en un segundo plano (para los que no somos fans) y seguramente en un total cúmulo de sensaciones catárticas para los que sí.
Unos días antes del concierto, en una reunión, Celeste nos puso un video de Youtube donde aparece Tom Cruise hablando de la cientología, con una determinación y fanatismo que más que ser simpáticos, acaban dando mucho miedo. Es terrible ver cómo perdió su voluntad y se dejó atrapar en una maraña de ideas incoherentes, que ahora, defiende como si fueran la verdad más absoluta. En el caso de mi experiencia con Nine Inch Nails, no me importó abandonar mis convicciones y dejarme convertir por Reznor, junto con varios cientos que inicialmente no teníamos planeado estar ahí (entre ellos Ana, con quien había acordado el itinerario y a quien le escribí un mensaje diciendo: "Espero que no te hayas ido") y sin embargo, para nuestra sorpresa, terminamos viendo algo sencillamente hermoso. Lo que definitivamente extrañé fue no poder estar con Celeste para compartirlo con ella, le hubiera encantado, pero de todas formas lo disfruté con la ilusión de verla al día siguiente, con una esperanza ingenua de volver a ser sorprendido.
6 comentarios:
Me equivoqué de post, por eso borré el de arriba...ahora sí el comentario tiene que ver:
estoy a un paso más cerca de controlar la fobia de los bañitos azules de plástico, las masas pegajosas y el frío/lluvia implacables
Me acordé de cuando fuimos a escuchar el ZooTV, y ya tenías diseñada la estrategia para llegar a primera fila sin que los méndigos 'lobos' pudieran hacer nada. Dado que teníamos a esos maeses venidos a menos (me refiero a U2, desde luego) escasos 5 metros, el plan funcionó.
Por cierto el veto a conciertos masivos estaba a cargo de Segob, y se dio tras el Avandarazo. Las excepciones se dice que tuvieron que ver con el 'fanatísmo' de algún(os) influyente(s).
Saludos, bro.
Ernesto
Ese fin de semana estaba yo cruzando la frontera tijuanense y no fui al PARTY LIKE IT´S 1998 FEST, pero aunque hubiera estado acá no creo que hubiera ido, si acaso por los Flaming Lips y ya.
Todos los que fueron me dijeron que estuvo muy bueno, maldicen la señal de los celulares y concuerdan en que NIN se llevó la noche. I wouldn´t know, jamás he sido fan de NIN, nunca he agarrado la onda de Reznor (lame, I know), tres canciones me emocionan y ya; pero lo que he visto de ese show parece bastante impactante sí, mis respetos.
Anyway, I was too busy that weekend going gay for Tegan & Sara y sí que valió la pena, ahí luego checo a esos muchachos.
Qué bueno que te quedaste, amigo. Trent nunca decepciona y tiende a soprender aun al más escéptico.
Y jamás volveré a permitirte que te quejes por la longitud de mis posts jaja.
¡Hola, Toño!:
Soy Iñigo Fernández. Me alegra volver a saber de ti. Intenté buscar tu correo electrónico pero no lo encontré. No seas gacho y contáctame (revisa mi perfil) para que nos pongamos al día de nuestras existencias.
Publicar un comentario