A diferencia de años anteriores, escribir de música se ha convertido para mí en una obligación. Esto no quiere decir que haya dejado de ser un gusto. En febrero Yahoo! me contrató para escribir un
blog dentro de su canal de música sobre la escena independiente. La propuesta inicial consideraba hablar exclusivamente de México, pero tras explicarles que los contenidos que se pudieran generar del resto de Iberoamérica, además de los países sajones, podrían ser infinitamente más interesantes, acordamos hacerlo de esta forma. Desde entonces, tres veces a la semana, he firmado diferentes piezas sobre la música que se está haciendo de manera independiente. Una tarea difícil, dado que no soy músico y mis argumentos se reducen a una cuestión completamente subjetiva.
La experiencia me ha dado la disciplina para mantenerme al día sobre lo que está sonando alrededor del mundo. También me ha forzado, de alguna forma, a prestar más atención a lo que se está produciendo en nuestro país y el resto de las naciones hispanoparlantes. Lo primero no se ve reflejado en esta lista. Los discos más significativos de mi 2010 son un álbum editado el año pasado y otro en 1989. Sin embargo, en cuanto a escuchar más propuestas concebidas en español, en la lista aparecen dos grandes placas, una mexicana y otra venezolana. Ambas de dos grandes y talentosos amigos.
Siguiendo una tradición que —como el título de este foro manifiesta—, probablemente a nadie le importe, aquí la lista de los discos con mayor rotación en mis audífonos y que más disfruté en este 2010.
10. Torreblanca -"Defensa EP"

A Juan Manuel Torreblanca lo conozco hace muchos años. Él y mi hermana eran un par de chavitos musicalmente precoces, que intercambiaban desde partituras, hasta videos de Radiohead cuando éstos aún vivían en cintas VHS. Tomaban café en el Jarocho de Coyoacán y tenían largas disertaciones sobre Tori Amos. Mi hermana dejó la música y le perdió la pista Juan. Él, por fortuna, siguió en esa noble profesión y junto a un grupo de buenos amigos (Andrea Balency, El Abuelo, El Tío y Jerson Vázquez) formó a la banda mexicana más interesante y propositiva en años. El
Defensa EP –con sus escasas cuatro canciones, empaque artesanal y un sencillo pegajoso– es sólo una probadita de lo que estos capitalinos pueden hacer con tantito apoyo.
9. The Black Keys - "Brothers"

Una de las cosas que más me pesan del 2010 fue el haberme atarugado y no comprar boletos a tiempo para ver a este dueto de Akron, Ohio, mientras estuve de vacaciones en Los Ángeles. Con
Brothers estos músicos, que no están unidos consanguíneamente, probaron que hasta las fórmulas que parecen más limitadas por su básica estructura —guitarra y batería—, pueden recrear cualquier sonido.
Brothers es un homenaje (bien hecho) al
soul de los sesentas. Captura a la perfección cómo en esa época el desamor confería poder de redención a las personas. Cuando el llorar estaba bien y nos hacía más fuertes.
8. Ulises Hadjis - "Presente"

Lo mejor de mi súbito nombramiento como periodista de rock es el poder conocer a muchos de los creadores que lo hacen. El caso del venezolano Ulises Hadjis es probablemente el más especial. Denise de Hello Seahorse! me puso en contacto con él. Lo entrevisté vía
messenger y me hizo llegar su disco a través de Juan Manuel Torreblanca. Su música es delicada y meticulosa. No se permite imperfecciones, pero al mismo tiempo es capaz de transmitir un abanico de sentimientos. Unos meses más tarde Ulises hizo una breve visita a México. Tuve la oportunidad de escucharlo en vivo –una experiencia realmente conmovedora–, pero más importante aún, conocerlo en persona y, a partir de ese momento, considerarlo mi amigo.
7. Phoenix - "Wolfgang Amadeus Phoenix"
Es difícil catalogar a Phoenix. Y no sólo en cuanto al género musical al que pertenecen. En lo personal me es difícil ordenarlos dentro de mis gustos, porque no es una banda que sea cien por ciento de fiesta, pero tampoco una a la que hay que tomar demasiado en serio. He de reconocer que me tardé en caer seducido por el
Wolfgang Amadeus Phoenix, pero una vez que lo hice, lo puse sin parar a todas horas. Es un disco para no dejarse bajonear, para mover el piecito al compás de melodías contagiosas y para clavarse en los matices sonoros y progresiones
light que intentan. Gracias a este disco los de Phoenix tuvieron un gran 2010, haciendo una gira por todo el mundo.
6. Matt & Kim - "Grand"

Por alguna razón durante el 2010 me llamaron mucho la atención los duetos. Parejas de músicos que estiran la liga de sus recursos al máximo, y que no se dejan intimidar por otros conjuntos de mayor número de integrantes. Ese es tal cual el caso de Matt & Kim, un par de amigos de Brooklyn que dan grandes
shows de rock –los pude ver en San Diego–, sin levantarse de sus respectivos banquillos, detrás de unos teclados y una batería. La verdad es que
Grand es un disco bobo. Los
fans clavados que fueron a ver a Roger Waters exprimir sus carteras con su show de luces, escupirían al escucharlo. Pero en definitiva es un disco divertido, sin mayores pretensiones, que invita a la gente a echarse una trago y bailar. Algo que a muchos les hizo falta este año.
5. The National - "High Violet"

Llevo al menos unos tres años venerando a The National. Sus dos trabajos anteriores,
Alligator y
Boxer, son la antesala evolutiva de un sonido que lleva tiempo en gestación. Un sonido trabajado, pensado y característico que seguramente logrará sobreponerse al olvido del tiempo.
High Violet es la suma y consagración de varios años de trabajo para el grupo. Es el álbum que los hace oficialmente parte del catálogo del legendario sello 4AD y con el que se han ganado el respeto de los críticos más exigentes. Sin embargo,
High Violet suena tan bien, que perdió una cierta crudeza que pintaba con actitud las canciones de The National. El resultado es más contenido, más minucioso. Al final, como dicen por ahí, es cuestión de gustos.
4. Arcade Fire - "The Suburbs"
Arcade Fire es el grupo que le dirá a sus colegas músicos cómo se hacen las cosas de ahora en adelante. Tras un frío
Neon Bible, su placa anterior, el colectivo canadiense regresa con un trabajo adictivo, conceptual, nostálgico y, que interpretado en vivo, suena exquisito. El buen gusto tiene su origen en el cuidado de los detalles, y en el caso de
The Suburbs, éstos lucen en toda la obra. Desde la mezcla, hasta el diseño del escenario en el que se presentan. Han pasado grandes cosas para el grupillo que sorprendió al mundo con la canción
"Rebellion (Lies)" en 2003, que no sólo se fue abriendo paso a través de las ondas radiales, también se convirtió, poco a poco, en el himno de una generación.
De hecho The Suburbs está lleno de ellos.
3. The xx - "xx"
No sé en qué momento pasó, pero cuando me hice viejo, perdí un poco la fe en las nuevas propuestas musicales. Es por eso que no le puse mucha atención al conjunto británico The xx cuando salió. Hoy me trago todas mis palabras al respecto. Estos muchachitos londinenses me han hecho volver a creer que no todo está hecho. Sus
beats melancólicos con grandes reminiscencias a The Cure, los relevos andróginos en las voces –entre la varonil Romy Madley Croft y el delicado Oliver Sim–, la quisquillosa estética que rodea el empaque del disco y la sencillez con la que abordan cada canción, hacen a The xx una delicia sonora.
2. Pixies - "Doolittle"
Desde las primeras notas del bajo de Kim Deal en
"Debaser" —pieza con la que abre este disco de 1989—, los Pixies perfeccionaron el arte de emocionar a sus seguidores utilizando un montón de recursos. Tienen canciones crudas y agresivas ("
Tame", ) que sirven para esos días en las que uno ya no está para chingaderas, otras más melódicas y condescendientes (
"Monkey Gone To Heaven" y
"La La Love You") y hasta declaraciones borrachas de amor y deseo ("
Hey"). Todas funcionan porque todas logran mover algo. Pero la principal cualidad del
Doolittle es que es un disco que parece que se grabó ayer, con canciones que no envejecen. Ojalá pudiéramos decir lo mismo de sus integrantes.
1. Tegan and Sara - "Sainthood"
Han habido unos cuantos modelos en mi vida que he seguido y en algunos casos emulado. Dibujantes, escritores, artistas y músicos que con sus obras han servido de inspiración en mis propios proyectos. Este año se sumó a esa lista Tegan Quin, la mitad del dueto de Calgary Tegan & Sara. Al poner atención en sus canciones, no es tan difícil identificar cuál de las gemelas escribió cada una. En
Sainthood, Tegan perfecciona su estilo y demuestra que no se tiene que sufrir para sentir, recuerda el lugar donde creció y se burla de su propia neurosis. Además, con su hermana Sara hace una mancuerna única y juntas logran discos que, sin ser obras maestras, saben impregnarse en uno como la tinta de un tatuaje.