Aquí empezó todo
Hace años estaba con la chica con la que salía esperando entrar a
una sala de cine para ver una película. No recuerdo el título de la
cinta, pero sí el de
ella: Carina. De la nada, me dijo:
—Y, ¿si empiezas un blog?
Me reí de lo absurdo de su idea, mientras me echaba un puñado de palomitas a la boca.
—¿De qué voy a escribir? —le pregunté—. Pero, más importante aún, ¿a quién le importa lo que yo tenga que decir?
Al paso de un par de semanas la dejé de ver, pero, por alguna razón,
le hice caso. Durante más de seis años, cada vez que me sobraba un poco
de tiempo,
publiqué una entrada sobre cualquier tema que me interesara,
molestara o, simplemente, me diera la gana.
Hoy, dormido como un volcán —aunque pueda exhalar
una nueva fumarola en cualquier momento—, este blog fue el responsable de que yo empezara una
carrera como
cronista, articulista y reportero en publicaciones como Quo, Yahoo!, Me
Hace Ruido, Soy Chef y GQ.
Supongo que siempre le estaré agradecido a
Carina por
sugerirlo en un principio.